La Guardia Civil y la policía portuguesa recuperan 127 fardos lanzados al mar por los tripulantes de una semirrígida que huyeron por tierra en Ayamonte.
La desembocadura del Guadiana, en Ayamonte, fue escenario en la noche del miércoles 21 de octubre de una persecución que terminó con 127 fardos de hachís recuperados del agua, unas cinco toneladas de droga. Los ocupantes de la embarcación huyeron por tierra y no han sido localizados.
Una semirrígida que no se detuvo
Según informa la Guardia Civil, la embarcación, una semirrígida con cuatro motores, fue detectada en la entrada del río. Al verse perseguida, sus tripulantes empezaron a arrojar fardos al mar para aligerar la carga. La droga se ha recuperado y la lancha ha quedado intervenida y bajo custodia judicial.
Un operativo por mar, tierra y aire
El dispositivo contó con agentes del Servicio Marítimo Provincial, Seguridad Ciudadana, el Equipo Pegaso, el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) y el Servicio Aéreo. También participaron la Guardia Nacional Republicana (GNR) marítima y la Policía Marítima Portuguesa, al desarrollarse los hechos en aguas del río que separa ambos países.
Investigación abierta
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para localizar a las personas que se dieron a la fuga. La operación se suma a la interceptación de otra narcolancha con 3.040 kilos de hachís frente a Mazagón el 14 de octubre, en la que fueron detenidas ocho personas, según publicó este portal.
Qué se sabe de la droga
Los 127 fardos intervenidos rondan las cinco toneladas de hachís, una cantidad superior a la de la operación de Mazagón de hace una semana. La embarcación empleada, de tipo semirrígida y con cuatro motores, es la misma clase de lancha rápida usada habitualmente en el tráfico de drogas por la costa onubense.